Te regalo mi país. Mi sangre derrocha solidaridad y compañerismo. Soy de aquellos ciudadanos que dan todo por su hermano, por aquel desamparado que viaja en los trenes y es tratado como uno más de nuestra raza.
Te obsequio mi tierra. Hermosa y bella patria de color marrón, destellante de amarillo oro como nuestro maíz, verde prominente de cada bosque y negro como el carbón que antes fue un árbol histórico. Todo esto es tuyo, abre tus brazos querido hermano; recibe lo mejor de mí a precio de regateo. Compra mi tradición y artesanía, con lo poco que te cuesta a ti, porque como familia de un mismo mundo, yo siempre te doy lo mejor sin pedir nada más que tu sonrisa.
Es tuyo mi territorio. Recorre mis calles empedradas, mis caminos pantanosos y mis cielos azules rayados con un gris profundo. Goza de mi sol caliente y nada en mis mares imponentes; disfruta, aunque me veas pidiendo un centavo sin suerte pasa sonriendo junto a mí sin voltear a verme.
Haz tuyo mi México. Colabora con los ricos para que seamos eternamente ricos, piensa en el pobre como nosotros pensamos en darte nuestra cultura cada que nos visitas. Apodérate de los sueños que compartimos en cada esquina, festeja al barrendero, la señora de la fonda y al bolero. Revive el suspiro del mimo y canta junto al mariachi y el tequila. Grita nuestros sueños cuando te topes con el limosnero, un taxista, la sexoservidora o el fontanero.
Vive mis campos y ciudades. Exhala mis sentimientos cuando pises algún monumento y comprende mis rezos al pasar por cualquier iglesia. Lucha de mi mano por esta causa que a veces parece absurda, pero entiende que lo hago por proteger a mi familia.
Te regalo mi México. Gózalo hermano, hazlo tuyo porque al nacer aquí, tu también eres mexicano.
1 comentarios
Como un balde de agua fria el final.
ResponderEliminarme gustó mucho como lo desarrollaste, nos hiciste pensar en otras cosas y al final wow. FABULOSO