¡Qué suspirativa estoy!
Quizá porque te pienso
te suspiro
te inhalo.
Tal vez porque tu aire
contamina mi aire,
y entonces suavemente
te suspiro.
Puede ser que por tus halos
te imagino en mis pulmones
y entonces dulcemente
te suspiro.
Y es que el mundo me escucha
me reclama,
me castiga,
porque robo aire extra de sus vidas.
Pero te suspiro.
Y te convierto en verbo,
en mi sujeto,
en predicado,
para evitar hacerte sustantivo.
Porque poco a poco,
en minutos inmaculados,
mis pulmones engendran aire
y entonces te suspiro.

0 comentarios