[...]
No la volví a ver, el guardia del edificio me calificó de maleante y jamás pude regresar a la habitación de la musa. No soy de los que insisten cuando son rechazados, pero aveces pienso si debí volver de inmediato, pegarme a sus sabanas, enamorar el momento y besarla para después salir en la mañana, con ella enamorada y yo fingiendo que nunca sucedió. Ahora entiendo lo que la gente llama ego y cómo se puede herir.
Fragmento: DIEGO
Autor: Kata Valast
Género: Micro Novela
0 comentarios